Qué se mueve
Qué se envía a Andorra
El Principado vive del comercio minorista, del turismo de montaña y nieve, de la construcción y de los servicios financieros. No hay industria pesada que exportar, de modo que el flujo es marcadamente de entrada: alimentación y bebidas para hostelería y supermercados, perfumería y cosmética, electrónica, textil, material de obra y equipamiento para hoteles y restaurantes. Casi todo eso viaja paletizado, y casi todo entra por la frontera sur. La estacionalidad manda: la temporada de esquí y las campañas comerciales concentran el volumen, y conviene anticipar las reposiciones en esos picos en lugar de ir al día.