Qué se mueve
Qué se envía a Rusia
El comercio entre España y Rusia poco tiene que ver con el de hace unos años. Las sanciones y las contramedidas rusas han recortado el intercambio a una fracción de lo que fue, y sectores enteros —tecnología de doble uso, determinada maquinaria, bienes de lujo, componentes con aplicación militar— están sencillamente cerrados. Lo que queda circula en un perímetro estrecho de productos no restringidos, con Moscú y San Petersburgo como destinos habituales por ser donde se concentran importadores y almacenes. Cualquier planteamiento de envío parte de comprobar en qué lado de esa línea cae la mercancía.